Especial Altair Magazine. A Finales del siglo pasado Medellín era una de las ciudades más violentas del mundo. De entre todos las zonas calientes de la capital paisa, una destacaba por encima del resto: la Comuna 13.

En las laderas de los cerros del sur de Medellín se localizaba una de las zonas más violentas que durante años había quedado abandonada por el Estado y en la que, a principios del siglo XXI, los distintos grupos armados legales e ilegales campaban a sus anchas en un casi estado de excepción perpétuo con una cuota diaria de sangre. Poco más de un decenio después de aquellos lúgubres días y, aunque no se puede decir que los problemas de esta parte de Medellín hayan desaparecido, la situación es radicalmente diferente.

Los grandes esfuerzos de los movimientos ciudadanos y también de las últimas corporaciones municipales han logrado cambios muy significativos en la Comuna 13 y no sólo de carácter urbanístico, educativo y sociosanitario. También hay un destacable y nada despreciable cambio de apariencia, de aspecto, en las calles del barrio: la piel de estas rúas luce diferente, lozana, atractiva.

Hoy la Comuna 13 presenta ufana y orgullosa muchos de sus cambios en un recorrido urbano llamado «Graffitour» organizado por los artistas y músicos de Casa Kolacho, un centro cultural comunitario del barrio. A partir del trabajo cotidiano de, entre otros, Jeihhco —del grupo de rap C15—, de su compañero Daniel Felipe Quiceno (artista grafitero con alias «El Perro») y de Kabala, músico, profesor y guía del «Graffitour», este recorrido por la Comuna 13 nos demuestra cómo la cultura hip-hop es más fuerte que las balas y como el arte es, siempre, un motor de cambio, un motivo de esperanza.


Los grandes esfuerzos de los movimientos ciudadanos y también de las últimas corporaciones municipales han logrado cambios muy significativos en la Comuna 13 y no sólo de caracter urbanístico, educativo y sociosanitario


 

Graffities en Medellín como motor de cambios

OPERACIÓN ORIÓN: DRAMA EN LA COMUNA 13

Entre los años 2001 y 2003 la Comuna 13 en Medellín, se convirtió en escenario de una guerra que tuvo como protagonistas a milicias, guerrillas, paramilitares y Fuerza Pública. Las noticias relacionadas con esta confrontación hicieron visible la crisis humanitaria que vivía la comuna y los territorios en los que se hacía evidente la guerra en las ciudades. Esto tuvo profundas implicaciones para la sociedad civil. Entre ellas, el desplazamiento forzado que ocasionó y que fue el resultado de una estrategia implementada por los grupos armados para desalojar a poblaciones localizadas en ciertos territorios estratégicos o en disputa. Desterrar a quienes se consideraba enemigo e implementar un régimen de terror que facilitara el control de la población y el territorio.

En la Comuna 13 sigue muy vivo el recuerdo de la Operación Orión, una acción militar que las Fuerzas Militares de Colombia desarrollaron en este barrio entre el 16 y el 17 de octubre de 2002. En teoría, el «operativo» buscaba acabar con la presencia de grupos de Milicias Urbanas de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Comandos Armados del Pueblo (CAP). Y, aunque todo se realizó bajo el amparo del entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe, Orión incluyó numerosas violaciones de derechos humanos, agresiones, desapariciones y asesinatos a la indefensa población civil. Además, las denuncias generalizadas contra los atropellos cometidos por la fuerza pública colombiana, en complot con grupos paramilitares, provocaron muchas detenciones arbitrarias y selectivas de los habitantes del barrio, que posteriormente fueron «desaparecidos». Oficialmente, cuatro militares, seis civiles y seis rebeldes, por lo menos, murieron en los combates, pero otras fuentes denuncian la desaparición de 70 personas y diversas ejecuciones extrajudiciales, realizadas por el Ejército, pero que fueron presentadas a los periodistas como fruto de las «balas perdidas».

MÁS INFORMACIÓN:

Centro Nacional de Memoria Histórica | Informe sobre la memoria de la comuna 13

Paty Godoy / Juan Camilo Castañeda

Reportera y videoperiodista mexicana. En los últimos años ha sido corresponsal en España de diversos medios mexicanos y norteamericanos. Le apasiona el universo audiovisual y sus maravillosas posibilidades de narrar lo humano. Siempre está en busca de esas pequeñas historias que, una tras otra, transforman el mundo, y que también la transforman a ella.

Joven periodista de Medellín, Colombia. Ha colaborado en los periódicos De la urbe yEl Espectador. Actualmente, trabaja en el proyecto Hacemos Memoria de la Universidad de Antioquia y Deutsche Welle Akademie. En 2016, gracias a ser el ganador de la Beca de Creación de Periodismo Narrativo de la Alcaldía de Medellín, publicará un libro de reportajes sobre el conflicto urbano y la violencia en su ciudad.